He reparado en que el ser humano es infinitamente influenciable, y de una manera que no logra percibir. Al principio de su historia, los objetos eran creados para suplir una necesidad, hoy están hechos para engendrarlas, influenciándonos fuertemente y casi sin que lo advirtamos.
Fue cuando estaba durmiendo siesta el viernes en la tarde, me había puesto a hacer ejercicios de matemática del famoso libro de Carlos Mercado Shüler, ese que frecuentaba la generación chilena de la P.A.A pero que todavía exigen los profesores del siglo veintiuno por que los ejercicios de matemática siempre serán los mismos. Como siempre serán los mismos, en el test XVII los números ya me estaban seduciendo y llevando a las dulces manos de Morfeo, y con mis dos antebrazos sosteniendo mi cabeza, todo sobre las cafecitas hojas del librito que mi papá tuvo que conseguir en San Diego, me di cuenta de que era hora de dormir siesta, prendí la estufa eléctrica nueva marca Thröben y me fui a acostar a mi cama.
Muchas veces, como no quisiera aceptar que dormiré siesta, dejo las cortinas abiertas, es algo personal, mi orgullo me dice que soy demasiado fuerte como para necesitar dormir siesta, entonces, si dejo las cortinas abiertas, no estoy por definición durmiendo siesta, o por lo menos no la de la gente normal, que en general las cierra para dormir su siesta hecha y derecha, su siesta con mayúscula, esa Siesta que necesita la gente débil, la que se cansa.
En fin, mientras me quedaba dormía, me di cuenta de que la estufa hacía bulla, y recordé que al prenderla había visto un botón que tenía una lunita y decía "quiet",que en epañol significa "callado". El cansancio que me había llevado en primer lugar a dormir siesta ese día viernes post-pruebas semestrales me retuvo un poco en la cama, y ahí pensé: ¿Hubiese cabido en mi mente la posibilidad de molestarme ante tal ruido si no existiese dicho botoncito, o incluso, si yo simplemente no lo hubiese visto?
En fin, mientras me quedaba dormía, me di cuenta de que la estufa hacía bulla, y recordé que al prenderla había visto un botón que tenía una lunita y decía "quiet",que en epañol significa "callado". El cansancio que me había llevado en primer lugar a dormir siesta ese día viernes post-pruebas semestrales me retuvo un poco en la cama, y ahí pensé: ¿Hubiese cabido en mi mente la posibilidad de molestarme ante tal ruido si no existiese dicho botoncito, o incluso, si yo simplemente no lo hubiese visto?
